viernes, 18 de marzo de 2011

Cuando los ecologistas se equivocaron

Los grupos de rescate animal se dedican a rehabilitar animales en situaciones difíciles. Pueden ser animalitos abandonados o maltratados por sus dueños. Dichos animalitos son de todas las especies, desde pajáros exóticos y perros hasta delfines y grandes gatos.

Ya hace 15 años, un grupo ecologista diseño un plan para "rescatar" a un simbolo de la niñez mexicana: Keiko.


Después de participar en la grabación de Liberen a Willy, un grupo de personas, decidió que lo mejor para Keiko era liberarlo en la misma zona en la cual fue capturado cuando contaba con 3 años de edad. Así, comenzaron a delinear un plan para hacerse de Keiko y llevarlo a islandia. Llegaron a la conclusión de que con unos pocos años de aclimatación, Keiko, podría adaptarse a la vida salvaje. En 1996 Keiko fue trasladado de Reino Aventura a Oregon Coast Aquarium en Newport, Oregon. En dicho lugar inicio el proceso de curación de las múltiples infecciones que afectaban su piel. Dos años después fue trasladado a la bahía de Klettsvik en Vestmannaeyjar Islandia para iniciar su proceso de aclimatación al medio en el que viviría en adelante.

En 2002, se le declaró formalmente liberado. Sin embargo, Keiko, al ser capturado a una edad muy joven, no aprendió de su madre las rutas de emigración de las orcas, tampoco aprendió a comunicarse con sus semejantes. Debido a esto no se adaptó a su nuevo ambiente y tampoco fue aceptado por las otras orcas. Keiko terminó viviendo en una bahía, cerca de las personas. Realizaba trucos frente a los barcos pesqueros para obtener alimento. Los mismos ecologistas que lo "liberaron" fueron por Keiko y lo alejaron del único lugar donde era capaz de alimentarse. Unos meses después, Keiko falleció debido a una neumonía. Los veterinarios determinaron que, además de la neumonía, Keiko padecía de desnutrición y tenía tiempo de no haber comido.

Esto nos enseña, que los humanos cometemos errores que no pueden ser reparados. Hace un mes, anunciaron que un delfín sobrevivió al derrame petrolero en el golfo. El sobreviviente, tiene 3 años y no será liberado. La razón: Es un bebé que depende de su madre y los humanos no le podemos enseñar a sobrevivir en el oceano. Vivirá en cautiverio en un parque. Triste, sí. Sin embargo es hipocríta pensar que aprenderá a vivir usando instintos que ni siquiera sabe usar.

Keiko es siempre un recordatorio de que las buenas intenciones, también matan y no siempre lo que creemos correcto es lo mejor.